Nuevos habitantes en Tierras altas

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No es habitual poder dar una noticia tan excepcional, pocos nacimientos se registran cada año en nuestra comarca, pero además podemos alardear que uno de los últimos de 2016 y el primero de 2017 han sido gracias al proyecto de Sembrando Tierras Altas.

Eder y Breogán han venido al mundo con dos meses exactos de diferencia y dada la despoblación de la zona, la felicidad no ha quedado limitada al seno de sus familias sino que podríamos decir que es una felicidad compartida con todxs lxs que ven con preocupación la merma del censo poblacional en la provincia.

Las mamás, Lorena y Olalla, dos madrileñas que llegaron a Tierras Altas, cada una por su lado, en diferentes momentos del 2014, y con bagages y sueños propios, convivieron en Armejún durante año y medio.
Como si algún tipo de acuerdo mediase entre ellas han vivido sus embarazos con muy poco tiempo de diferencia y de forma muy cercana. Quizás porque “la fertilidad llama a la fertilidad” como dice Lorena. Porque además Jaime, otro compañero de Armejún, ha sido también padre anteriormente, dándose la casualidad de que las cuatro personas que convivieron en Armejún durante el verano de 2016 (Lorena, Olalla, Rubén y Jaime) han sido madres y padres con apenas 6 meses de diferencia. Lástima que Jaime y su hijo Jan no se hayan quedado a vivir en Soria.
Hace un tiempo Lorena decidió trasladarse a La Cuesta con Javi, un catalán llegado a estas Tierras en 2012, el amor hizo perder a una compañera en Armejún y ganarla en La Cuesta. Con Eder, Lorena ha cumplido su enorme y feliz propósito de ser madre.
A Olalla y Rubén les bastaron pocos días de convivencia en Armejún, hace ya tres años, para comprender que querían vivir el resto juntos, aquí, en Armejún, donde se conocieron, donde han concebido a su hijo y donde finalmente ha nacido. Y es en Armejún donde esperan verle crecer por muchos años.
Eder y Breogán han sido los primeros, pero seguro que no serán los últimos. Con la misma felicidad, amor y expectación será recibido cada niña y niño en nuestros pueblos.
Nuestro hijo Breogán pudo nacer en casa
Somos conscientes de que no todas las mamás y papás pueden, por diversas causas, disfrutar de un parto en casa. Para nosotros siempre fue nuestra primera opción traer al mundo a nuestro hijo en el calor de nuestro hogar. Sin embargo, guardamos mucha cautela hasta casi el final del embarazo debido, principalmente, al aislamiento de nuestro pueblo.
Pero todo estaba a nuestro favor: ya llevábamos unos meses en contacto con Laura y Carmen, nuestras matronas, preparando el parto. No tenían reticencias en atender un parto en estas condiciones y había una confianza mutua entre ellas y nosotros. En segundo lugar, se trataba de un parto de bajo riesgo, y sabiendo que “los partos se heredan” sabíamos a qué atenernos conociendo los detalles de los partos de nuestras madres. Además, las fechas en las que le esperábamos (principios de enero) nos permitía asegurar una tranquilidad casi absoluta en el pueblo, libre de visitantes; y por último, nosotros, sus padres, y sobre todo yo, su madre me sentía plena de confianza en mi cuerpo y en mi hijo para poder afrontar el parto sin riesgos y con naturalidad.
El parto fue íntimo y tranquilo, repetando los ritmos que necesitaba Breo para nacer, respetando el cuerpo de la madre y respetando el papel fundamental que debe jugar un padre en el nacimiento de su hijo.
Finalmente el día 5 de enero sobre las 13:30 nació Breogán en nuestra habitación en la Casa de Mauro, la primera casa que nos premitieron usar y que hemos terminado de arreglar justo a tiempo, no sin pocos agobios, antes de la llegada del pequeño.
Breogán ha quitado el polvo a los libros del Registro Civil, que no anotaban un nacimiento en Armejún desde hace más de 50 años. Tenemos constancia de que el último nacido se llamaba Martín y vino al mundo poco tiempo antes de que Armejún perdiese a todos sus vecinos, a mediados de los años 60.

Los antiguos y los nuevos habitantes compartimos la alegría y esperanza de este nacimiento, más seguros que nunca de que el sueño de revivir Armejún es ya una realidad. Ahora, a los nuevos habitantes sólo debe preocuparnos traer más niñas y niños al pueblo que compartan aventuras y desventuras con el pequeño Breogán.

Que así sea. – See more at: http://www.sembrandotierrasaltas.org/news–noticias/nuevos-habitantes-en-tierras-altas-de-soria#sthash.FxMFJO7U.dpuf

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