Carta de un miembro de la Asociación de Amigos de Armejún

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Y finalmente llegó. Llegó Breogán. Llegaste tú, con el comienzo del año.
Gracias, Breogán. Feliz año 2017. Feliz para mí.

Llegaste ayudando a cumplir uno de mis sueños. Y es que, todo empezó el día de San Bartolomé de 1991, cuando unos pocos hijos y amigos de Armejún creamos la Asociación de Amigos de Armejún. En el artículo 3.b de nuestros estatutos nos fijamos como objetivo social y fin específico de la Asociación “lograr que Armejún sea habitable”. Nos parecía un sueño que tal vez algunos no llegaríamos a ver nunca realizado.

Pero tú y tus padres, y el resto de miembros de Sembrando Tierras Altas, habéis hecho realidad el sueño. Gracias a todos.
Antes que vosotros estuvieron ahí Wim y Leen y algunos otros, pero tuvieron que marcharse. Ellos fueron el presagio de que algún podría ocurrir lo que finalmente ha ocurrido con vosotros.
Hoy en día vosotros estáis ahí de forma permanente y para nosotros, los que tuvimos que marcharnos de Armejún de manera forzosa en los años 60, es un placer llegar y ver que estáis allí; marcharnos y saber que os quedáis; saber que seguís adelante con vuestro proyecto. En lo que a mí y a los míos atañe, sabéis que podéis contar con nosotros. ¡Adelante!

Es un placer y una suerte constatar que los objetivos de la AAA y de Sembrando Tierras Altas son compatibles y que, en muchos casos, coinciden. Nada como comprobar que podemos y queremos trabajar juntos por y para Armejún, por y para ti y el resto de niños y niñas que podrán llegar detrás.

Mis hijos siempre han ido contentos a Armejún. Los mayores también son socios de la AAA y el pequeño fue la primera vez al pueblo con tan solo once días. Para mis nietas el ir al pueblo es el mejor regalo que podemos hacerles. Un regalo para mí es ver que, tras 53 años, ha vuelto a nacer un niño en Armejún. Tú has sido un regalo para todos nosotros. De nuevo: Gracias, Breogán.

Antes, tras la alegría de la ida llegaba la tristeza de la marcha. Ahora, con vosotros ahí, la ida es todavía más alegre y la marcha, menos triste: Mi pueblo se queda habitado cuando nos vamos.

Gracias, Sembrando Tierras Altas, por existir, por colaborar con nosotros y por contribuir en hacer de Armejún algo mejor.
Gracias y adelante.

Alberto Pérez Pérez – See more at: http://www.sembrandotierrasaltas.org/news–noticias/carta-de-un-miembro-de-la-aaa-asociacion-amigos-de-armejun#sthash.MShjCHnp.dpuf

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