Concentración: Solidaridad con las personas migrantes

Cartel 18D 2016 SORIA

La solidaridad es la Madre común de todos los seres humanos

El progreso humano nunca se hubiera dado sin personas que cruzaron todo tipo de fronteras a lo largo de la historia. Migración significa decir “sí” a la vida. Migrar es unir y comunicar costumbres, conocimientos, culturas y religiones. Migrar es imprescindible para avanzar hacia una cultura real del encuentro. Reivindicamos el derecho de toda persona a emigrar.

Nos encontramos en un momento de la historia marcado por dos dinámicas perversas e íntimamente unidas: Por un lado, la brutalidad de las grandes potencias y las grandes corporaciones multinacionales buscando preservar sus inhumanos intereses y, por otro, la manifiesta incapacidad política para resistirse al imperio de los poderes económicos. Como resultado de esas dos dinámicas se condena a gran parte de la población del mundo al hambre, la miseria y la guerra. Las consecuencias son la muerte de inocentes y las migraciones forzosas. Reivindicamos el derecho de toda persona a no tener que emigrar.

Hoy las fronteras son la evidencia más clara del fracaso de la política. Una política que acaba anteponiendo el servilismo a los criminales intereses de la economía a la defensa de la democracia, los derechos humanos y la búsqueda del bien común. El capital tiene las fronteras abiertas. Por el contrario los inmigrantes de países empobrecidos que llegan a las fronteras de los países enriquecidos se encuentran con la muerte, el desprecio y la persecución. Frecuentemente los mismos países que han colaborado con el expolio, que han promovido guerras, que han impulsado políticas económicas nefastas en países empobrecidos se niegan a acoger dignamente a los que emigran buscando salir de esas situaciones. En no pocas ocasiones se utilizan las fronteras para elegir a los pobres que “interesan” y cuando interesan, como en tiempos de la esclavitud. Es una doble injusticia. Exigimos el compromiso de todos en la lucha contra las causas del hambre y las guerras.

Sabemos que no podemos dejar que nos venza el miedo y la impotencia. La solidaridad ha sido siempre la fuerza de los de abajo..Hemos visto luchar y trabajar a los que no tenían fuerzas, hemos visto asociarse noviolentamente a los aparentemente no tienen posibilidades, hemos visto la dignidad en muchas mujeres y hombre que se debaten entre la vida y la muerte. Queremos unir nuestros esfuerzos. Confiamos, porque así ha sido siempre en la historia, que desde abajo podemos cambiar las cosas. Nos comprometemos a trabajar solidariamente contra la injusticia que suponen las fronteras en el mundo actual.

Como un gesto universal de ese compromiso convocamos por 4º año consecutivo a un ayuno mundial en solidaridad con las personas migrantes. Nos dirigimos a todo tipo de organizaciones, colectivos y grupos de personas que trabajan, en diferentes ámbitos de compromiso, con las personas migrantes que sufren injusticias en cualquier parte del mundo. Les convocamos a unirnos el 18 de Diciembre de 2016, día de las personas migrantes. Para ello proponemos:

– Qué ese día se promueva un ayuno solidario en solidaridad con las personas migrantes

– Que se realicen actos para hacer visible ese ayuno y el sentido que tiene.

– Que se firme y difunda este manifiesto.

 


 

 

La migración forma parte de todas las personas que habitamos el planeta puesto todos somos migrantes. Es
conocido que la humanidad comenzó en África y que diferentes sucesos climáticos provocaron la migración
de poblaciones humanas. El propio devenir de la humanidad impulsó el asentamiento de las poblaciones en
nuevos lugares. Por diferentes causas la humanidad se ha visto obligada a migrar.
Las recientes investigaciones del genoma humano nos dicen que las diferencias genéticas de las poblaciones
humanas a lo largo del planeta son mínimas, además de demostrar que no hay poblaciones genéticamente
puras. La mezcla genética de los pueblos es una realidad innegable. No podemos decir, pues, los de allá y los
de acá. No tiene sentido referirse a los migrantes cómo de fuera pues todos tenemos en nuestra información
genética parte de todo el mundo. Todos somos tan nativos cómo extranjeros. Las ofensas a las personas que
migran son ofensas a nuestra propia persona.
La humanidad, por su propio desarrollo, no puede entenderse en competencia despiadada entre pueblos, en
sus comienzos. Ha sido el aumento poblacional, la jerarquización y el sedentarismo el que empujó a unos
pueblos a competir con otros creando diferencias de riqueza. Sin embargo, tan cierto es que los pueblos que
fueron alguna vez hegemónicos también sufrieron su decadencia. Estos sucesos crearon constantes
migraciones de unos lugares a otros y, por tanto, la mezcla genética de los pueblos.
De tal manera que debiéramos sentir el sufrimiento de las personas asentadas en otros lugares como propio,
pues somos, en esencia, lo mismo.
La humanidad vive esclava de un modelo organizativo de su sociedad que crea injusticias desde una parte
considerable de su existencia. La diferenciación entre personas pertenecientes a unos pueblos o a otros
obedece más a los intereses de las oligarquías que a una realidad. Las diferencias culturales no nos
diferencian en la esencia humana sino son enriquecimientos que se han ido transmitiendo constantemente en
los intercambios de conocimiento constantes a lo largo de la historia de la humanidad haciendo que los
diferentes pueblos puedan obtener nuevas ideas y avanzar forjando su propio destino.
Actualmente son los intereses de unos pocos los que provocan la pobreza y miseria a nivel global si bien la
crueldad de tales intereses se manifiesta más claramente en los pueblos que hoy se ven obligados a emigrar.
Las poblaciones del delta del Niger sufren la crueldad de la petrolera SHELL que contamina sus tierras, la
pesca, por que es más barato y obtiene más beneficios para repartir entre sus inversores. SHELL financia la
actual dictadura nigeriana. La dictadura marroquí está apoyada por Europa para obtener los fosfatos hallados
en el Sáhara. La dictadura de Guinea Ecuatorial goza de las prebendas de los diferentes gobiernos habidos en
España para el beneficio de REPSOL, su dictador, Obian, goza de vacaciones muy tranquilas y a todo lujo en
España, entrando y saliendo cuando le apetece, mientras el resto de guineanoecuatorianos sufren su
violencia en favor de los intereses de la oligarquía española y de otros países y, para poder llegar hasta
España tienen que hacerlo de forma ilegal. Este país invadió Guinea ecuatorial durante años siendo colonia
española y ahora se desentiende de la suerte de la gente que habita ese país cuando emigra y no sólo eso, la
oligarquía española es responsable directa al financiar y apoyar la dictadura de Obian.
Qué decir de la brutalidad que sufren las personas de Irak, Siria, Afganistán. Su única culpa es tener los
recursos que las oligarquías occidentales les saquean para su propio beneficio.
Para remediar esta deriva histórica tenemos que forjar, como humanidad, nuestro propio destino por que
tenemos la capacidad de analizar y razonar las mejores formas de organizar nuestra sociedad. Analicemos
cuáles son los problemas y afrontémoslos con valentía sin excluir a nadie pues toda persona del planeta es
importante en el camino de la humanidad para liberarse de su deriva. Somos dueños de nuestro destino y
podemos cambiarlo. Podemos acabar con el sufrimiento de las personas ya sean originarias de acá como de
otro lugar y permitir que las migraciones y los intercambios culturales sean libres en una sociedad libre sin la
tiranía de las oligarquías de cada país.

RED SORIANA DE APOYO A REFUGIADXS

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