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XI Semana de la MH y DDHH Giulia Tamayo

noviembre 3 @ 8:00 pm - 10:00 pm

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Un evento cada día que dura 0 dia(s) y 0 hora(s), el último del cual comenzará en November 9, 2017

La undécima Semana de la Memoria Histórica y de los Derechos Humanos Giulia Tamayo (SMH) de la Asociación soriana Recuerdo y Dignidad cuenta este año con un programa de lujo. El jueves 2, a las 20:00 horas en la sala acristalada aneja al Instituto Antonio Machado se presentará la exposición RecordArte #ExhumacionesEnSoria. La muestra estará compuesta por obras de 14 artistas sorianos en la segunda edición de este RecordArte que tan buen acogimiento y experiencias produjo el pasado año. En esta ocasión las obras se han realizado después de que varios de ellos acudieran por primera vez a una exhumación, o siguieran de cerca las exhumaciones llevadas a cabo el fin de semana del 22,23 y 24 de septiembre en la provincia de Soria.

La inauguración de las conferencias tendrá lugar el viernes 3 de noviembre a las 20:00h en el Salón de Actos de Cruz Roja Soria y correrá a cargo de Raquel Osborne, quien presentará la experiencia Mujeres bajo sospecha, Memoria y sexualidad 1930-1980. Varias de las integrantes del trabajo han participado en Soria en Semanas anteriores, como María Rosón, Pura Sánchez, Cecilia Montagut o Lucas Platero. Las conferencias continuarán a lo largo de toda la semana siguiente. El lunes 6 de noviembre a las 20:00h en el Salón de Actos de Cruz Roja, contaremos en Soria con el dibujante Sento Llobell Bisbal y Elena Uriel Latorre, hija del Pablo Uriel, médico soriano autobiógrafo de No se fusila en domingo y que ha dado origen a la trilogía en cómic El Dr. Uriel.

El martes 7 de noviembre a la misma hora y el mismo lugar, tendrá lugar una Mesa de Juristas con Joaquim Bosch Grau, de Jueces para la Democracia y Cesar Estirado de Cabo, de la unión Unión Progresista de Fiscales. El programa seguirá con Nacho Jovtis García de Amnistía Internacional el miércoles, intervendrá la abogada de la causa de los bombardeos de los italianos sobre Barcelona Anaïs Franquesa. El jueves, a clausura será a cargo de Soledad Luque, que hablará sobre El robo de bebés en el Estado español: Perspectiva de género y memorialista.

Dentro de la programación del Certamen de Cortometrajes Ciudad de Soria, el jueves 16 a las 21,30 en el cine Roma, se proyectará Tiempo de Memoria, la categoría de Memoria Histórica.

 

PARA CONOCER MÁS DE LAS ACTIVIDADES DE LA SEMANA…




MUJERES BAJO SOSPECHA (RAQUEL OSBORNE) Viernes 3 de Noviembre

Mujeres bajo sospecha plantea de manera profunda y analítica a la vez que amena y en ocasiones cuasi literaria la evolución de las sexualidades femeninas no normativizadas en el ecléctico período que transcurre en la España de 1930 hasta 1980. Nada en este libro es casual, nada carece de un potente significado. El propio título remite a la situación de sospecha a la que se enfrentaron las mujeres cuyas sexualidades no eran las normativizadas en tan distintos momentos históricos y en un lugar determinado, aunque en contextos sociales, económicos, culturales o políticos bien diferenciados. Esa heterogeneidad de casuísticas queda así mismo reflejada en los diversos capítulos de la obra, que hablan de mujeres de etnia gitana, mujeres rojas, mujeres burguesas, prostitutas, transexuales, mujeres transgresoras, mujeres reprimidas o mujeres domesticadas y mujeres que amaron a otras mujeres. No sólo sospechosas, sino también culpabilizadas. Sospechas fundadas, castigos “merecidos”… Estos castigos son revisados desde el análisis de la represión social y cultural en la educación, la Sección Femenina, hasta la represión judicial, policial o incluso médica, que cerraron el oscuro círculo del control social de la sexualidad. Tal y como se advierte en la introducción, esta obra parte de una investigación que ha pivotado sobre dos ejes que resultan ser las caras de una misma moneda. Por una parte, “el análisis de la vida y del discurso de mujeres que amaron a otras mujeres y que vivieron durante el franquismo”. Por otra, se aborda la vasta tarea de reflexionar sobre “una sociología de la sexualidad y del control social en el franquismo”.

La estructura de la obra requiere precisar que ésta es, como se ha indicado en líneas anteriores, fruto del trabajo de varios años de un grupo de investigación de carácter muy heterogéneo. Su característica principal y punto más fuerte es precisamente esta heterogeneidad, de modo que una parte de los/as autores/as proceden de la academia y otra gran parte provienen del activismo y otros ámbitos profesionales, lo cual a todas luces enriquece el análisis, dotándolo de distintos puntos de vista y sensibilidades también diferentes. En este sentido, Mujeres bajo sospecha es una obra que puede ser clasificada bajo la rúbrica de estudios de género. Pero es también un trabajo de revisión histórica. Y de etnografía. Y de sociología. Y de psicología social… Es un minucioso trabajo de patchwork en el que piezas desiguales en tamaño, forma o perspectiva, son unidas por el hilo de las sexualidades disidentes componiendo un todo armonioso y clarificador en el que cada pieza no se diluye, sino que mantiene su singularidad. La propia Raquel Osborne, editora de la obra y directora del equipo de investigación, es otro de los puntos fuertes de partida, en la medida en que la publicación en el año 1993 (2002, 2ª edición) de su obra La construcción sexual de la realidad, supuso un pilar teórico fundamental para las posteriores investigaciones en materia de sexualidad. Avanzando un paso más en la multiplicidad de disciplinas que intervienen en esta obra y que se anunció en líneas previas, Mujeres bajo sospecha ha entrado también en el ámbito de lo artístico y performativo. Así, se ha realizado durante el año 2013 y con continuidad en 2014 una exposición de carácter itinerante que comparte título con la obra. En ella se exponen carteles, fotografías, documentación original, libros, pinturas y diversos objetos que formaron parte de las vidas de las mujeres sospechosas, de las mujeres disidentes de la sexualidad normativizada. Esta exposición se divide en cinco áreas temá- ticas deudoras de la propia estructura del libro, que incorpora un sexto bloque temático: “las modernas”, “individuas de dudosa moral”, “las domesticadoras”, “las decentes” y, por último, “¿las liberadas?”.

La primera parte de Mujeres bajo sospecha agrupa cuatro textos bajo la rúbrica de “Memoria pensada, memoria vivida”. Para comenzar, se realiza una reflexión imprescindible por parte de Dolores Juliano acerca de los modelos de sexualidad femenina en el franquismo y cómo estos fueron delimitados, excluyendo de la norma tanto la actividad sexual fuera del matrimonio como la homosexualidad femenina, directamente negada. Este primer capítulo sirve como marco y referente teórico bajo el que analizar las aportaciones siguientes, de carácter más empírico. Los tres capítulos restantes que terminan de tejer este inicio del libro, rubricados por Sentamans, Albarracín Soto y Berná, abordan diferentes aspectos de las sexualidades normativizadas antes y durante el franquismo mediante metodologías también diversas: el análisis de revistas sicalípticas como configuradoras del imaginario popular en torno a la sexualidad, las entrevistas en profundidad realizadas a mujeres lesbianas parte de un “grupo secreto” en la Barcelona de los años cuarenta y cincuenta, con claves y referentes propios, o el “rescate de lo invisible e innombrable” que supone revisar la historia de una pareja de mujeres gitanas lesbianas en plena dictadura.

La segunda parte, “Femineidad y represión” aborda algunas de las diversas formas de represión utilizadas durante el franquismo y las tecnologías políticas del cuerpo foucaultianas. Así, Pura Sánchez reflexiona sobre el control del cuerpo de las mujeres bajo la dictadura, a la vez sobresexualizado y pecaminoso, que ha de ser sometido y reeducado desde diversas vías. El llamado “castigo maternal” o la represión y el castigo a la madre a través de su prole, es otro de los modelos represivos analizados en este caso por la propia Osborne en esta segunda parte, ejemplificado en el caso de la escritora republicana Carlota O´Neill. Guereña, por su parte, analiza desde el punto de vista jurídico las políticas sexuales en torno a la prostitución. Víctor Bedoya se detiene en la represión específica sufrida por las transexuales, a través de un interesante análisis de expedientes policiales, que revelan el grave sufrimiento al que fueron sometidas en esos años. Como cierre de la segunda parte de la obra, Raquel (Lucas) Platero pone de relieve cómo tanto la Ley de Vagos y Maleantes como la de Peligrosidad y Rehabilitación Social fueron aplicadas de manera implacable también sobre sujetos que ponían en solfa las normatividades de sexo, género y/o clase social, lo cual es narrado a partir del expediente de uno de estos casos.

En tercer lugar se incorpora un bloque temático específico dedicado a “Sexualidad, medicina, psiquiatría”, donde Beatriz Celaya y Jordi Monferrer analizan por una parte los modelos ideales de mujer durante el franquismo apuntalados desde la medicina por Vallejo Nágera, López Ibor y Marañón y, por otra, y como contrapunto, los estudios sobre sexualidad femenina realizados por Serrano Vicéns, que no llegaron a ser divulgados y valorados por la represiva y timorata sociedad científica de la época por razones obvias.

En cuarto término, aparecen en el presente volumen las feminidades normativizadas y asexuadas, “De monjas y falangistas: (anti)modelos de sexualidad femenina”. Los dos primeros capí- tulos analizan dos papeles clave de las monjas durante el franquismo: las monjas dedicadas al ámbito educativo, o monjas “domesticadoras” (por Cristina Molina Petit) y aquellas encargadas de la represión en las cárceles de mujeres, o monjas “carceleras” (de nuevo por Dolores Juliano) Los tres capítulos siguientes, firmados por Martins Rodríguez, Rosón Villena y Stehrenberger abordan desde diferentes realidades la labor también normativizadora de la Sección Femenina: como generadora de modelos de mujer, como constructora de mecanismos de poder y como cooperadora necesaria en la alianza entre políticas de género y colonialismo, en el caso de su influencia en Guinea Ecuatorial.

La quinta parte, “Cultura y mores sexuales” revisa, de nuevo a partir de tres realidades bien diferentes, las costumbres y normatividades sexuales de la época. Desde el imaginario alternativo en torno a la libertad sexual de la organización anarquista “Mujeres Libres”, narrado por Luz Sanfeliu, hasta la invisibilización y usurpación de la sexualidad femenina en los manuales de enseñanza dirigidos a las niñas y analizados por Kira Mahamud Angulo o el relevante papel de la revista Medina como apuntaladora del modelo del “ángel del hogar” al servicio del patriarcado más rancio y expuesto por Lucía Montejo Gurruchaga.

Por último, y en sexto término, aparecen los “Nuevos aires de la transición”, en el que las dos muy autorizadas voces de Lidia Falcón y Begoña Pernas dan oxígeno a la asfixiante realidad narrada en las partes anteriores de la obra y exponen desde dos ópticas diferentes el hito marcado por la revista Vindicación feminista en la historia de las mujeres españolas y del feminismo en general, y en la visibilización y reconocimiento del lesbianismo en particular.

Las piezas del complejo rompecabezas que conforman las distintas sexualidades disidentes (y los métodos represivos que sobre ellas se aplicaron implacablemente bajo la dictadura franquista) quedan unidas y enlazadas en este trabajo de manera gráfica, casi visual. A ello contribuye la multidisciplinariedad de las autoras y autores, pero también la diversidad de temas analizados y metodologías analíticas utilizadas que enriquecen sin duda este trabajo. Sexualidades disidentes, mujeres sospechosas y memoria histórica, todo ello impregnado de las cada vez más necesarias políticas del reconocimiento.

CRISTINA JUSTO SUÁREZ

Univerdad Nacional de Educación a Distancia

cristinajustosuarez@hotmail.com


 

EL DOCTOR URIEL (SENTO LLOBELL Y ELENA URIEL) Lunes 7 de Noviembre

Pablo Uriel Díez tenía apenas 22 años cuando terminó la carrera de medicina. En 1936, su mayor preocupación era estar a la altura de su expediente, aunque fuese haciendo una sustitución en un pequeño pueblo de La Rioja. Hasta que un día de agosto recibió una carta de Zaragoza que le instaba a presentarse en la Caja de Recluta, advirtiéndole que de no ser así “se le irrogará el consiguiente perjuicio”.

Así arranca Doctor Uriel, la historia de un médico encarcelado por rojo antes de pisar el campo de batalla, obligado a servir como médico en el bando golpista durante el asedio de Belchite y preso de los republicanos en el Monasterio del Puig poco después. Sus vivencias fueron adaptadas en tres cómics: Un médico novatoAtrapado en Belchite y Vencedor y Vencido entre 2012 y 2016.

Astiberri publica ahora la historia completa en  una edición integral cuyo primer tomo ganó el  Premio Internacional Fnac-Sins Entido de Novela Gráfica en 2013. Este empujón le dio al  reputado dibujante Vicent Llobell (también conocido como Sento) la oportunidad de dedicar cuatro años de su vida a construir y dibujar 432 páginas de memoria histórica. El propio Sento ha vivido la hazaña como un reto, pero también como una responsabilidad asumida con entusiasmo. Pablo Uriel era su suegro y esta es su historia.

A mediados de los setenta, Sento conoce a Elena Uriel en la Facultad de Bellas Artes de Valencia. Allí empiezan una relación que dura hasta hoy. Este cómic arranca entonces, hace cuatro décadas, cuando la joven le presentó a su padre, Pablo Uriel, y le enseñó unos raídos papeles. El futuro suegro de Sento fue médico de campaña durante la Guerra Civil y escribió todo lo que vivió.

“Eran unas hojas muy fuertes que me marcaron, me causaron una gran impresión. Pero pasa que la vida mancha mucho y de joven todo parece urgente. Vas muy deprisa”, cuenta Sento.

Tardaría muchos años en decidir abordar el relato que seguía atrapado en aquella documentación cada día más maltrecha. Hoy el dibujante tiene 63 años y Pablo falleció hace dos décadas. “El tiempo pasa y ahora te arrepientes de no haber hablado más con las personas que tenían grandes historias que contar”, reflexiona el dibujante.

En 1988 el doctor publicó sus memorias en una pequeña edición de un libro titulado No se fusila en domingoque reeditó Pre-textos en 2005. De la ingente documentación y el relato de aquellas páginas se forma la materia prima de la que surgen los dibujos de cada viñeta de este cómic.

“Es lógico pensar que si hubiese estado a mi lado le habría hecho un millón de preguntas, pero puede que también eso mismo me hubiese bloqueado. Quién sabe”, cuenta el dibujante, diseñador y docente valenciano.

El inicio de esta aventura narra un período relativamente corto: el tiempo que Pablo estuvo preso en la prisión militar de Zaragoza. Doctor Uriel es un cómic de lectura ágil que durante su primer tercio es un drama carcelario intimista sobre un hombre lleno de miedos y esperanzas. También es la historia de su hermano, fusilado mientras él corría una suerte bien distinta: sería uno de los pocos supervivientes de una purga que se repetía diariamente y que sumía a los prisioneros en un estado de angustia.

Esta sensación Sento la dibuja: “Quería un estilo rápido. No me refiero a ser rápido como dibujante, sino que transmitiese una sensación de urgencia en el lector. De inquietud. Las escenas se suceden cada cuatro o cinco páginas y eso le da un ritmo a la historia ciertamente angustioso porque es como me imagino que debía sentirse Pablo: prisionero sin saber si le iban a fusilar, si le iban a liberar…”, describe el autor.

Superadas las 150 páginas, Doctor Uriel entra en una nueva fase: la que corresponde al tomoAtrapado en Belchite. “Yo creo que la historia pedía esa división”, opina Sento. “En las memorias de Pablo eso quedaba claro: había una primera etapa que abarcaba desde el golpe de Estado a la represión brutal con ejecuciones sumarias. Y una segunda etapa en la que se da la paradoja de que está más seguro en la guerra que en la retaguardia, debido al clima represor de la Zaragoza de la época. Ahí se desarrolla el alférez Uriel”.

En la localidad zaragozana el joven médico se enfrenta con la guerra en su versión más descarnada. El cómic desarrolla un personaje de alcance heroico, que se enfrenta con resignación pero nunca hastío a lo que le ha tocado vivir. Por azaroso destino, había pasado de ser un prisionero rojo a un médico en el bando golpista. “Es un héroe anónimo. La diferencia con tantos otros en la guerra es que tenemos la suerte de que él lo escribió todo. Era mi suegro, y yo soy dibujante. Así que me tocaba dibujar esta historia”, narra Sento.

Para el dibujante, lo más interesante de las memorias del médico no es tanto la crudeza de la batalla como el tono con el que la describe. “Pablo adopta una posición de testimonio: en sus textos no hay reproches, insultos ni pretende saldar cuentas pendientes con nadie. Creo que esta visión se la da, en parte, su profesión: él ve que la guerra es una enfermedad con la que hay que acabar”.

Durante el conflicto, el cómic acelera su ritmo alterando escenas de pura narrativa bélica con partes de un lirismo increíble. Y donde antes predominaba el blanco y negro, la viñeta se tiñe de rojo. “En parte intencionado y en parte surge del fluir de la historia. Cuando trabajas cinco años en una obra, cambia ella misma. A mí me fascina eso del cómic: es un ente vivo”, describe Sento.

A su vez, la narración se también tiñe de gravedad. “Lo más impresionante era la sed que traían todos los heridos”,  describía el propio Uriel en una carta que se puede ver en el anexo del cómic, “incluso en época normal, el herido siempre tiene sed, pero aquellos días en que la sed era universal, la angustia con que pedían agua llegó a ser para nosotros una obsesión”.

El 6 de septiembre de 1937 Belchite fue tomada por el Ejército republicano. El doctor Uriel llevaba uniforme franquista, a pesar de que había pasado tres meses en prisión por no serlo, y de que había tenido que sufrir el fusilamiento de su hermano por la misma razón. Así que le encarcelaron de nuevo.

Es entonces cuando la narración deja la acción para abrazar el drama más puro. Una última etapa de la aventura que también supuso la definitiva reinvención de Sento como autor.  “Empecé Doctor Uriel tres veces. Hasta ese momento mi estilo estaba muy domesticado por el mundo de la publicidad, era un dibujo muy expresivo destinado, en gran medida, a vender y transmitir mensajes positivos. Así que me di cuenta de que mi estilo no me servía. Me tuve que inventar”.

Pablo Uriel también se tuvo que reinventar tras sobrevivir al infierno. Tras la guerra se instaló en A Coruña, donde contrajo matrimonio con Cecilia, la madre de Elena. Trabajó primero en un dispensario antituberculoso, y luego montó su propio consultorio radiológico en el que ejerció su profesión durante cuarenta años de manera ininterrumpida. Falleció en Valencia en 1990, pero sigue vivo en sus memorias y en las viñetas de Sento Llobell.

La mera existencia de una novela gráfica del volumen, profundidad y calidad de Doctor Uriel es buena prueba de que el cómic goza de buena salud en nuestro país. Es una herramienta más que válida con la que reflexionar sobre nuestro pasado reciente y Los surcos del azar de Paco Roca, La Guerra Civil Española de Paul Preston dibujada por José Pablo García, o La serpientes ciegas de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí son sólo algunos ejemplos.

Sento cree este hecho no se trata de algo generacional sino de algo natural. “Creo que tiene más que ver con la consolidación de la novela gráfica en el mercado del libro, es un formato más adecuado para los relatos extensos”, opina.

Según él, “si estuviéramos en EEUU, la Guerra Civil española sería un género, como el del oeste o el género negro”, no sin antes añadir que, en el fondo, su obra trata un tema universal: “La guerra es un tema cercano a todo el mundo. En España durante la dictadura solo había una versión oficial de la guerra. En la democracia temprana los pactos de amnistía y perdón aconsejaban no insistir en el tema del criminal golpe de Estado y sus sangrientas consecuencias”.

“Ahora, poco a poco, van desapareciendo los últimos supervivientes de aquella España democrática y moderna del 1931. Personalmente, creo que les debemos algo a aquella generación admirable”, concluye el dibujante valenciano. En el fondo, todos seguimos en deuda con personas como el doctor Uriel.


 

MESA DE JURISTAS CON JOAQUIM BOSCH GRAU Y CESAR ESTIRADO DE CABO

Martes 7 de Noviembre

Joaquim Bosch nació en Cullera (Valencia) en 1965. Licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia.

Decano de los jueces en Moncada (Valencia), ingresó por oposición en la judicatura en 2002. Tras una etapa inicial en los juzgados de Barcelona, ha estado destinado en los juzgados de DeniaVinaroz y Massamagrell.

Ha realizado actividades investigadoras y docentes como director y ponente de cursos de formación de magistrados en el plan estatal del Consejo General del Poder Judicial y en el plan autonómico de la Conselleria de Justicia. En este ámbito ha llevado a cabo diversos estudios sobre aspectos procesales relativos a la prueba, a la naturaleza de las partes en el procedimiento o a la problemática de los matrimonios en el ámbito del Registro Civil. Asimismo, ha realizado diversos trabajos sobre inmigración y refugio en el departamento de Filosofía del Derecho de la Universitat de València, en relación con la legislación de extranjería de Dinamarca y los derechos sociales del Estado del Bienestar . Ha participado como ponente en diversos congresos de ámbito estatal e internacional.

Cuenta con el título de especialista en Derecho Civil Catalán y en Derecho Civil Valenciano. Ha impartido numerosas conferencias vinculadas a temas jurídicos, sobre cuestiones como la regulación legal de los delitos sobre violencia de género, el principio de igualdad, la reforma del aborto, los delitos contra el honor, el acoso laboral, las rupturas familiares, la reforma del Código Penal, la Ley de Seguridad Ciudadana, el alcance de los derechos sociales o las ejecuciones hipotecarias, entre otros.

Colabora habitualmente en varias publicaciones jurídicas y en la sección de opinión de diversos medios de comunicación. También participa como experto y representante asociativo judicial en diversos programas de televisión, como “Al Rojo Vivo” de La Sexta, “Las Mañanas” de Cuatro, “El Intermedio” de La Sexta, “Espejo Público” de Antena 3 o “Más Vale Tarde” de La Sexta.

En junio de 2015 rechazó el ofrecimiento, realizado por el PSOE y Compromís, para ser titular de la Conselleria de Justicia de la Generalitat Valenciana. Poco después también declinó la oferta de Pablo Iglesias para formar parte de las listas de Podemos en las elecciones generales de 2015.  En ambos casos expresó su voluntad de no implicarse en el ámbito político por razones personales y profesionales.

En septiembre de 2015 participó en Honduras, junto a destacados juristas, en un foro internacional en defensa de la independencia judicial y en apoyo de los jueces hondureños que fueron apartados indebidamente de sus cargos, tras el golpe de estado que tuvo lugar en el país centroamericano en 2009.

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¿Son perseguibles los crímenes del franquismo cometidos tras el golpe militar del 18 de julio de 1936 durante la guerra civil y tras su finalización, en cuanto son tipificables como crímenes de lesa humanidad? por Cesar Estirado de Cabo


 

 

NACHO JOVTIS GARCÍA Y ANAÏS FRANQUESA Jueves 9 de Noviembre

Nacho Jovtis García de Amnistía Internacional el miércoles, intervendrá la abogada de la causa de los bombardeos de los italianos sobre Barcelona Anaïs Franquesa

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Informe para el Comité contra la desaparición forzada por Amnistia Internacional

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En cuanto a la causa de los bombardeos sobre Barcelona, La querella, redactada por la abogada barcelonesa Anaïs Franquesa, se suma a la que la asociación de italianos antifascistas Altra Italia presentó por los bombardeos de la aviación italiana a Barcelona entre 1937 y 1939 y que ha dado pie a la primera investigación abierta en España por los crímenes de la Guerra Civil.

Como en el caso de la querella por los ataques aéreos a Barcelona, la denuncia del Ayuntamiento de Durango, al dirigirse contra 46 militares italianos, ha logrado sortear los límites de la Ley de Amnistía de 1977, que de acuerdo con la jurisprudencia del Supremo impide las acciones entre españoles por hechos acontecidos en la Guerra Civil.

La investigación por los bombardeos abierta en Barcelona en 2013 permanece encallada debido a las trabas para identificar a los miembros de las Fuerzas Aéreas que participaron en los ataques, por lo que la acusación ha solicitado a la Seguridad Social y la Hacienda española e italiana que los identifique a través de las pensiones que cobran de ambos países, en el caso de España subsidios vitalicios que les concedió Franco.

La querella del Ayuntamiento de Durango, por el contrario, viene documentada con un trabajo de investigación previo del historiador Jon Iriazabal, que ha dado con los nombres de los militares que participaron en los bombardeos a través de las cartillas de vuelo que custodia el Uficcio Storico de Operazione Militari Spagna, con sede en Roma.

Tras tomar declaración a los querellantes, el juez decidirá sobre el resto de diligencias solicitadas por el consistorio, entre ellas que se cite a los aviadores como investigados, en concepto de autores, cómplices o cooperadores necesarios.

Los querellantes sostienen que los ataques aéreos de la Aviazione Legionara supusieron una “intervención militar extranjera ilegal“, sin que mediara ninguna declaración de guerra a Italia, y apuntan a que los aviadores usaron nombres en clave y ocultaron las matrículas en una “muestra clara de que diseñaron y perpetraron tales hechos conociendo claramente su carácter prohibido por el derecho internacional”.

Según la querella, sobre Durango se arrojaron 281 bombas, que sumaban 14.840 explosivos y afectaron a 321 edificios, de los que 70 fueron derribados, mientras que tres iglesias acabaron totalmente destrozadas, lo que en daños económicos se estima en 4,2 millones de euros.

Los principales bombardeos se concentraron el 31 de marzo de 1937 en dos pases aéreos que sobrevolaron el cielo de Durango a las 08:30 y las 16.30 horas, el primero de los cuales se cebó en el casco viejo del municipio y sorprendió a la mayoría de los vecinos “en casa y en sus quehaceres diarios”, sostiene la querella.

El objetivo de los ataques era “provocar terror en la población civil”, sostienen los denunciantes, que recuerdan que Durango “no era zona de frente de guerra” durante la contienda y que los bombardeos sobre población civil “violaban al mismo tiempo las leyes y usos de guerra aprobados en la convención de La Haya de 1899”.


 

 

EL ROBO DE NIÑOS EN EL ESTADO ESPAÑOL: PERSPECTIVA DE GÉNERO Y MEMORIALISTA POR SOLEDAD LUQUE Jueves 9 de Noviembre

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN
“TODOS LOS NIÑOS ROBADOS SON TAMBIÉN MIS NIÑOS”

Ni la búsqueda de los bebés robados es un juego, ni la lucha contra la impunidad del franquismo es una moda.

16 de septiembre 2017

Desde nuestra constitución como asociación en 2012 hemos mantenido y demostrado a través charlas, conferencias en Congresos y Seminarios universitarios (tanto nacionales como internacionales), así como en publicaciones en diversos medios de comunicación, la tesis de que el robo de bebés es un crimen del franquismo y de su herencia. Para ello hemos realizado investigaciones, estudios propios y en colaboración con historiadores, sociólogos y activistas de la memoria histórica, que avalan todo nuestro trabajo. Son muchos a los que tenemos que agradecer su apoyo solidario a nuestra asociación.

Ya en enero de 2013, en el artículo “El robo de niños en España. Un delito continuado en el tiempo”, publicado por la Revista Viento Sur Nº 126, puede observarse la base en la que siempre hemos sustentado nuestra lucha: el reconocimiento de las víctimas por el robo de bebés como víctimas del franquismo, víctimas de crímenes contra la humanidad, y merecedoras de los derechos a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición. Aquí ya expusimos el origen y el desarrollo de este delito, las motivaciones políticas, ideológicas morales, sociales, y finalmente económicas, la implicación de teorías nazis seudocientíficas y de las organizaciones y estructuras franquistas que demuestra que fue un crimen de Estado. A este artículo le siguieron otros e incontables presentaciones, ponencias y conferencias sobre este tema desde esta perspectiva memorialista y de defensa de los Derechos Humanos, a la que se añadió la visión de género, algo que recoge la página de nuestra asociación: https://www.facebook.com/FAMILIALUQUEDELGADO/

El trabajo previo y experiencia de muchas personas han sido muestras fuentes. Las primeras fueron Montse Armengou, María José Esteso y Carlos Slepoy, pero hay muchas otras, que no podemos nombrar por falta de espacio ya que la lista es ingente, y de las que siempre seremos deudores.

Bajo esa premisa de ser víctimas de la dictadura estamos colaborando en diferentes investigaciones con organizaciones de Derechos Humanos: APDHE, Amnistía Internacional, Women´s Link Worlwide. Y trabajamos con el Instituto de Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid y la Unión de Asociación Familiares, dos entidades de las que somos miembros.

Hace años que acudimos a organismos internacionales (Naciones Unidas, Parlamento Europeo, Querella argentina) que se hicieron eco de nuestro drama, y lo trataron precisamente desde este punto de vista que nuestra asociación ofrecía y otras organizaciones compañeras, tanto de víctimas del robo de bebés como de otras áreas. Así quedó reflejado en los Informes, que presentaron en 2014, del Grupo de Trabajo de Desaparición Forzada y del Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, Pablo de Greiff.

En el ámbito nacional, hemos aportado, junto con otras asociaciones de la Coordinadora X24 (organización a la que pertenecemos desde 2012 como asociación cofundadora) numerosa documentación y aportaciones a diferentes leyes de Memoria Histórica elaboradas en diferentes Comunidades Autónomas que han supuesto un avance significativo en la lucha por los derechos de las víctimas del colectivo en particular y contra la impunidad del franquismo en general.

De igual forma, comenzamos muy pronto, en 2012, a colaborar con la “Coordinadora Estatal de apoyo a la Querella argentina contra los crímenes del franquismo” por coherencia con nuestro ideario. Fuimos la primera asociación de nuestro colectivo en integrarnos en esta macro organización, pero no fuimos la única. Poco después ya había 9 asociaciones más de víctimas por el robo de bebés que compartían con nosotros la forma de ver esta causa. Con todas ellas hemos podido trabajar y compartir todos los logros de la Querella, porque todas hemos actuado de una manera honesta y transparente en esta forma de considerar los casos de bebés robados. Actualmente somos entidad promotora de la “Coordinadora Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y de Víctimas del Franquismo”.

El haber sido una asociación pionera al relacionar el robo de bebés con los crímenes del franquismo, y realizar una exhaustiva investigación sobre ello, no ha sido una tarea fácil. Igual que hemos hecho una labor conjunta con asociaciones compañeras, también hemos sufrido los ataques de aquellos que pensaban que el robo de bebés tan solo era un crimen cometido para obtener dinero. Nos han acusado de politizar la causa (¡cómo si eso fuera algo malo!), y se ha visto mal que nos mezclemos con colectivos por la defensa de la Memoria Histórica y los Derechos Humanos, aunque para nuestra asociación este es el espacio lógico de nuestra lucha.

Sin embargo, afortunadamente, cada vez más víctimas de este terrible crimen y asociaciones se suman a nuestra tesis, porque hay razones obvias aplastantes relacionadas con el contexto histórico y político de la dictadura, con lo que fue nuestra transición y con lo que es ahora nuestra democracia. Esto que tantas veces hemos expuesto en nuestras intervenciones públicas va calando cada vez más entre las víctimas y la sociedad en general.

Es por ello que siempre nos alegramos de que otros compañeros se sumen a nuestra labor desde esta perspectiva y nos acompañen en nuestra lucha contra la impunidad del franquismo para poder entender qué fue en realidad el robo de niños. Esto que debería ser estupendo no lo es tanto cuando comprobamos que en ocasiones hay una falta de total integridad, por parte de algunas entidades (individuales o colectivas), al apropiarse del discurso y trabajo ajeno ya realizado sobre el origen e historia del robo de bebés en el Estado español para hacer publicaciones que firman como propias. El colmo es que a esa base se le añade un aliño de confusiones que hacen muy poco serio el resultado, perjudicando terriblemente el rigor que nos ha guiado todo este tiempo y que es tan necesario en nuestra Causa y en las investigaciones que se realicen sobre ella.

Es lamentable que personas que son recién llegados a la lucha de nuestra causa actúen con un adanismo que solo puede deberse a dos situaciones: bien por ser fruto de la ignorancia sobre la tarea que ya han hecho otros, algo penoso porque cuando uno llega de nuevas a un espacio de cualquier tipo, tiene la responsabilidad y obligación de conocer y reconocer lo ya realizado anteriormente; o bien por querer apropiarse del trabajo y discurso ajeno, y hacerlo pasar por propio, añadiendo además información equivocada. Cualquiera de las dos situaciones es terrible, especialmente cuando estas personas que ahora quieren dar lecciones de Historia y Memoria Histórica hace tan solo unos meses defendían que la causa del robo de niños “no tenía color político” y que nada tenía que ver con los crímenes del franquismo. Bastante sospechoso el cambio de rumbo.

RESUMIENDO: es magnífico que haya cada vez más personas que compartan la realidad de lo que fue el robo de bebés en nuestro país, desde su dimensión histórica, política, memorialista y de Derechos Humanos, siempre que sea una posición real, honesta, coherente y consecuente con toda la base ideológica que esta perspectiva supone y que ya llevamos años sustentando, investigando, demostrando y publicando desde nuestra asociación y desde muchas otras asociaciones compañeras.

Por respeto a toda esta trayectoria común de tantas entidades, cuando se exponen ideas o se escriben palabras que ya han dicho otros, hay que citar adecuadamente el trabajo previo (publicaciones, acciones sociales, políticas, académicas, etc.) de los que llevan años trabajando en esa línea, que a día de hoy afortunadamente somos muchos. No es ético hacer pasar por propio, original y nuevo algo que lleva encima de la mesa muchos años y que nos ha costado mucho esfuerzo, a muchos de nosotros, introducirlo en la esfera social y política con rigor y seriedad.

Hay que tener un especial cuidado cuando se entra como un nuevo integrante en un ámbito que ya lleva mucho tiempo en marcha para no parecer o un ignorante o un caradura.

CONCLUSIÓN: Compañeros, hay que tener un poco más de respeto, conocimiento, vergüenza y dignidad.

Asociación “Todos los niños robados son también mis niños”
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Detalles

Fecha:
noviembre 3
Hora:
8:00 pm - 10:00 pm
Evento Categoría:

Lugar

Cruz Roja
Calle Santo Domingo de Silos nº 1
Soria,Soria42004España
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Teléfono:
975 21 26 40