Las costuras de la identidad política

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Las costuras de la identidad política

Conferencia, por Eduardo Abril Acero, filósofo y profesor en el IES Pere María Orts, Benidorm

Viernes, 13 de abril, a las 19.00 horas

Salón Rojo, IES Antonio Machado



Dice Jorge Alemán que «Europa, que ha tenido siempre el privilegio de la «crisis», descubrió, hace mucho, que lo inacabado no debe ser entendido en términos exclusivamente negativos, y que, por el contrario, es gracias a la imposibilidad de un cierre, es decir, la imposibilidad de que un espacio se clausure desde sí mismo, que se ofrece la oportunidad de una transformación. […] Por ello, a partir de la Segunda Guerra, se intenta encontrar una disponibilidad para la aceptación del vacío, la identidad fracturada, lo abierto al exterior. […] No se puede, sin embargo, celebrar alegremente las ventajas de lo inacabado. Si lo inacabado no es sólo un déficit sino un hecho de estructura que eventualmente colabora con la transformación y la apertura a lo que viene de afuera, es también desde su mismo espacio que a veces brota la exigencia de su cierre, la irremediable tentación de construir frente a lo inacabado el Uno que provoque por fin la-sutura de la identidad fallida. Sea Carlos V, Napoleón o Hitler, de lo que se trata, una y otra vez, es de remediar lo inacabado, a través de una decisión excepcional, un acto de «soberanía» que garantizaría al fin la unidad.» .

El problema de lo inacabado, de pensar la identidad como un proyecto inacabado, es, como apunta aquí Alemán, el problema de la tensión entre una valoración positiva de la incompletud ontológica y el deseo fantasioso de su cierre. El elemento ficcional o religioso que retorna porque nunca se ha ido, es la débil sutura, la fantasía de que podemos vivir sin la fractura social o tal vez, también la fantasía de que podemos vivir sobre esta herida siembre abierta.

La cuestión aquí, y es de lo que se pretende dar cuenta, es el problema del sujeto, de la construcción de la identidad política como un modo de sutura de esta tensión entre lo inacabado y su cierre. ¿Qué tipo de sujeto puede habitar esta herida, esta tensión entre lo inacabado y su cierre?¿Qué tipo de identidad puede habitar ese espacio abierto que es el espacio de la política sin colaborar con su peligroso cierre?

Este problema está planteado en el corazón mismo de la modernidad en el pensamiento de Rousseau , cuyo mito originario, el buen salvaje, se repite incesantemente como horizonte de partida y de llegada en el pensamiento “emancipatorio” de la izquierda. Y frente a él otras identidades le ganan la partida, la subjetividad neoliberal construida a partir de un sujeto de goce, o las identidades “nacionales” que beben de la schmittiana, y tal vez también hegeliana, dialéctica del amigo–enemigo. En este contexto ¿qué tiene que decir el filósofo esloveno Slavoj Žižek? ¿es verdaderamente su título de «filósofo más peligroso de occidente» algo más que un eslogan comercial?